La Navidad de las travas: a sala de hombres por no tener documento
– Me llamo Alma, soy tucumana, me trajo la Débora Britos, yo no pago plaza- contesté.
– Me llamo Alma, soy tucumana, me trajo la Débora Britos, yo no pago plaza- contesté.
El año de la pandemia se caracterizó por una profundización en las crisis sociales y económicas que ya existían en la población LGBT.
Disminuyeron los ataques y crímenes de odio por las cuarentenas, pero el Estado dejó desamparadas a las personas LGBT+ en la pandemia.
Un año con luchas, retrocesos y algunos pocos avances para las personas de la diversidad sexual, que defendieron la democracia en las calles.
Mara Gómez se convirtió en la primera futbolista mujer trans en jugar en primera división en Argentina.
Existe la realidad poco difundida de les jóvenes lesbianas, bisexuales, gays y trans que deben convivir o volver con su familias en pandemia.
Desde el estallido del 21 de noviembre hasta ahora, los movimientos sociales, feminismos y LGBT llevan sus reclamos a las calles.
Sólo en 2020, hubo al menos 24 crímenes de odio. Pero el Estado no los registra y la fiscalía no los investiga como tales.
Al calor de las luchas LGTBI+, las múltiples identidades disca o de diversidad funcional proponen nuevos diálogos.
El Estado paraguayo tiene un modelo de familia nuclear único que reproduce roles tradicionales de género