¿Una Iglesia para todes? cómo fue el show del cura DJ Guilherme

El multitudinario homenaje de música electrónida del DJ Guilherme al Papa Francisco en Plaza de Mayo abrió varias polémicas acerca de la "apertura" de la Iglesia Católica.

BUENOS AIRES, Argentina. “La Iglesia es un lugar para todos, todos, todos”. A un año de su fallecimiento, la voz del papa Francisco sonó en los parlantes, combinada con sonidos electrónicos, y rebotó por la Plaza de Mayo y el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Entre las miles de personas que llenaron las tres arterias principales que conducen a la plaza y la Casa Rosada, el sábado a la noche bailaban niñes, amigues, madres, padres, ancianes, parejas heteros y queer con la música y los pasos que guió el cura y DJ portugués Guilherme Peixoto. 

“Para que haya fiesta tiene que haber encuentro. Gracias a todos por tener ganas de encontrarse. Somos todos distintos, pero estamos todos acá”, dijo a la multitud el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, desde el escenario. En un contexto político ultra conservador, donde los sectores más postergados como les más humildes, las personas con discapacidad, les jubilades y el colectivo LGBTIQ+ viven cada día una batalla nueva, la iniciativa logró trascender barreras, conectar con las personas y llevar disfrute a públicos de lo más diversos. El mensaje a lo largo del show buscó incluir a todas esas personas, incluso a las que históricamente han sido relegadas por la iglesia católica.

En una vista panorámica se podía ver una plaza repleta, con miles de destellos de luz y dos banderas flameando, la argentina y la del Vaticano. Haciendo un zoom a la multitud, aparecían abanicos con los colores de la bandera LGBT agitándose en lo alto, banderas de Diego Armando Maradona y otras con frases de Francisco, la más recurrente: “¡Hagan lío!”. Los pechos vibraron con los bajos de la música electrónica que combinaba desde las encíclicas Laudato si y Fratelli tutti del papa Francisco, hasta Queen, los Guns and Roses, Bad Bunny y León Gieco. 

Una fiesta «como de pueblo»

Franco Espinoza, bailarín profesional correntino que estudia en la Ciudad de Buenos Aires. Por la tarde llegó a los alrededores de la plaza, que desde temprano se había llenado de gente a la espera del show. “Me parece interesante la propuesta. Nunca vi que una persona que sea cura se suba a un escenario a ser DJ. Es algo disruptivo y nuevo. Hay de todo: desde una nenita con su peluche que va de la mano de sus papás, el carrito de los bebés, adultos más grandes tomando mate, jóvenes, y la gente vestida como se le canta. Muy lindo. Creo que va a ser algo bastante como de pueblo”. A su lado, Santvel, una modelo no binaria e influencer oriunda de Chaco, sumó: “Me encantan este tipo de encuentros. Yo no hice catecismo, comunión, nada, por una cuestión de familia, pero estoy abierta a cualquier religión, mientras sea desde el respeto”.

El festival “Francisco vive en el encuentro” se propuso conmemorar al papa Francisco, en el primer aniversario de su muerte, ocurrida el 21 de abril de 2025. El papa que es argentino y el primero latinoamericano; el único que eligió el nombre Francisco en honor a San Francisco de Asís, comprometido con los más necesitados; el que recibió a grupos de mujeres trans en el Vaticano y luchó por la apertura de la Iglesia; el que se comprometió en defender la paz y difundir un mensaje de respeto a la naturaleza. 

La bendición del Papa

Con un cartel de fondo que decía “Gracias papa Francisco. Intercede por nosotros”, el evento tuvo lugar en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, sede del gobierno nacional. Ese mismo día, el presidente Javier Milei viajaba a Israel para encontrarse con el primer ministro Benjamin Netanyahu, en medio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.

El cura DJ, conocido como “Padre Gu/lherme”, comenzó a tocar puntual a las ocho de la noche. Con un rosario de madera en su muñeca derecha, anteojos redondos de marco negro, auriculares apoyados detrás de sus orejas, vestido con camisa y pantalón negros y alzacuellos blanco, el sacerdote estuvo al frente del escenario durante dos horas y media. Desde allí animó al público pidiendo palmas, haciendo pasos que replicó la muchedumbre, y sosteniendo un clásico movimiento que encarnó a lo largo de la noche: sus brazos hacia los costados, agitando levemente sus manos hacia atrás.

Quién es el cura DJ

Peixoto tiene 51 años y nació en Guimarães, Portugal. Desde 1999 es sacerdote y fue capellán militar en zonas de conflicto. La primera vez que desplegó un show pequeño en el que fusionó música electrónica con religión fue en una base militar afgana en 2010 y se la dedicó a los soldados. De regreso decidió formarse en música electrónica y hacer shows para recaudar fondos para el templo São Tiago de Amorim. Él mismo dice que Francisco fue una inspiración: “Él nos invitaba a no tener miedo de ser juzgados. Gracias a ese mensaje comencé a hacer algo diferente a nivel parroquial”.

Durante la pandemia de Covid-19 hizo sesiones virtuales que se volvieron virales y en 2023, finalmente, logró llegar a miles de fieles en la Jornada Mundial de la Juventud, cuando el entonces papa Francisco visitó Portugal.

El viernes pasado, un día antes del show, el cura recorrió el Barrio Padre Carlos Mugica (Villa 31), junto al padre Ignacio Gabattini; la sobrina del papa Francisco, María Inés; e integrantes de la Asociación Miserando. Participó de la misa que se celebró a las 18 en la Capilla Virgen del Rosario. Más temprano, su sobrina ensayó con jóvenes de Ciudad Oculta pertenecientes al Hogar de Cristo la coreografía que luego escenificaron el sábado en Plaza de Mayo

Electrónica y espiritualidad

Personas que no son religiosas y quisieron acercarse por lo inédito del evento, jóvenes que siguen la movida electrónica, grupos parroquiales, amigues, familias. Constantino, de 9 años, bailaba agarrado de las manos de su mamá, Laura, de 52. Se apuró en responder a la pregunta ¿por qué vinieron?: “Para celebrar al Papa Francisco. Fue el mejor Papa del mundo, muy especial”, dijo. “Y además, porque nos gusta la música electrónica, la música en general”, agregó su mamá. 

Alejandra Benítez, una joven de 33 años, llegó a la plaza con una amiga. Seguía al Padre Gu/lherme desde las redes sociales. “Soy bastante espiritual, no voy a la iglesia ni nada. No soy partidaria de la iglesia. Creo que está muy abocada a sacarte dinero, a encerrarte por otro lado. Pero desde lo espiritual sí me convoca”, compartió. 

Plaza de Mayo durante la presentación del DJ Guilherme.
Foto: Prensa GCBA

También había una fuerte presencia de personas extranjeras. Didem Demir, una mujer alemana de 46 años que estaba de paso en el país, convocó a su mejor amiga, Ada Beatriz de la Cruz, de 70, al evento para reencontrarse luego de años sin verse. “Me emocioné. Estuve hasta las lágrimas”, compartió Didem, esforzándose en encontrar las palabras adecuadas en castellano. Ambas bailaban en un sector cercano a las vallas y alejadas del tumulto de personas. “Francisco llamó a la juventud, conectó con ellos con amor. Los jóvenes son la construcción del futuro”, expresó. 

A varios metros del escenario, algunas personas se subieron a los árboles para alcanzar a ver al cura. Otras lo siguieron a través de pantallas colocadas a los alrededores. Frente a ellas había quienes hacían pogo y quienes miraban las distintas imágenes que se proyectaban: las luces LED del escenario, los movimientos de Guilherme, pero también la cara de una mujer notablemente emocionada, el cuerpo transpirado de alguien que se sabía todas las canciones, el rostro de una joven con lentes de sol y brillos en su frente formando una cruz. Una mujer las miraba junto a su marido, ambos sentados en reposeras sobre el pasto, tomados de las manos que agitaban al ritmo del beat. 

Las críticas

El evento, que fue organizado por la Asociación Civil Miserando y contó con el apoyo del gobierno porteño y el Arzobispado de Buenos Aires, también recibió críticas.

“Creo que lo que puede atraer a la gente a la iglesia es el testimonio de jugársela, como siempre lo dijo Francisco: dejar que entren todos a la iglesia y jugársela por los que están en los márgenes, por los descartados”, expresó, consultada para esta nota, Mónica Astorga Cremona, conocida como “la monja de las trans”, quien se vio forzada a abandonar los hábitos por su acompañamiento al colectivo travesti trans

“Menos curas y más locas”, sostuvieron desde las redes de Carroza LOCA, un colectivo LGBTTIQ+ de artistas y fiestas, que el sábado, mientras en Plaza de Mayo tocaba el cura DJ, llevó adelante la fiesta LOCA en La Nube, en la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires.

“Antes de volverse cheta, mainstream o ahora ‘cristiana’, la música electrónica tiene un origen underground y de resistencia. Pan y circo. Espejitos de colores. No se confundan, no es mensaje de paz ni de unión. Ya fueron responsables de varios genocidios y ahora se muestran como buenas y divertidas aprovechando el contexto global”, compartió en sus redes el artista, DJ, productor de techno y electrónica, Manu Calmet. 

La activista travesti, DJ y productora Violeta Alegre también fue crítica: «El capitalismo se adapta para cooptar, siempre. La iglesia y su doctrina poderosa vio el espacio y entró, para algunxs puede ser bizarro, gracioso, etc. Para mí es peligroso”.

Cura DJ Guilherme una de sus presentaciones en 2025.
Autor: Nuță Lucian de Cluj-Napoca, Rumania

La figura de Francisco

Además de la polémica que trajo el sacerdote Peixoto al interior y al exterior de la iglesia, la figura del papa Francisco también inspira devociones y enemistades. Aún quedó latente en el recuerdo su ferviente militancia, cuando era el cardenal Bergoglio, en contra de la Ley de Matrimonio Igualitario. La misma persona que, en 2018, al frente del Vaticano, autorizó por primera vez la bendición de parejas homosexuales. Insistió en que “toda persona es hija de Dios” al referirse a la diversidad sexual e hizo hincapié en que “la iglesia es para todos, todos, todos”. 

Trabajó por los sectores más postergados por el neoliberalismo, como les migrantes y los sectores populares, bajo su lema “tierra, techo y trabajo”. Pero también se empeñó en decir, hasta poco antes de su muerte, que la “ideología de género” es “el peligro más feo” porque “borra las diferencias y hace que todo sea igual”.

La Virgen Malvinera

El primer aplauso masivo de la noche ocurrió cuando desde el escenario y a través de las pantallas se mostró la imagen de la Virgen de Luján, la patrona nacional venerada por Francisco. En 2019, cuando el Reino Unido concretó el acto de restitución de la Virgen de Luján que acompañó a los soldados argentinos en la Guerra de Malvinas, conocida como la “Virgen Malvinera”, el entonces papa la bendijo en el Vaticano y ahora recorre todo el país. 

“La guerra no soluciona nada. Que el señor los bendiga a todos”, dijo desde el escenario el arzobispo García Cuerva, en relación a las guerras actuales y en apoyo al pedido de paz que promueve el papa León XIV, con una paloma de fondo que recorrió buena parte del show. El Padre Guilherme le agradeció a les presentes por juntarse a celebrar. Antes de finalizar sonó “Sólo le pido a Dios”, la canción lanzada en 1978, en medio de Terrorismo de Estado argentino. Entre sonidos electrónicos y luces que atravesaban la plaza, sonaba la voz de León Gieco: “Que el futuro no me sea indiferente”. 

En el show se vivió una emoción compartida. Quizás el primero en mucho tiempo que reunió a sectores tan distintos, partidarios y no partidarios, para celebrar en conjunción. Tuvo, además, un mensaje que promueve la acción. Las palabras de Francisco, al cierre, reverberaron en la plaza estallada: “No se metan en la cola de la historia. ¡Sean protagonistas!”. 

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