Effy: entre la performance y la intimidad

Le escribía cartas de amor a Roland Barthes y era fanática de La Sirenita. Podía cenar alfajores y fantaseó con tener un sexshop. Detrás de la imagen avasallante sus performances, había también una persona frágil, caprichosa, con sus mañas y sus anécdotas. A tres años de su muerte, sus padres, amigxs y compañerxs la recuerdan en este retrato coral.