Masacre de Barracas: A dos años del brutal ataque llega el juicio oral

Se cumplen dos años del triple lesbidicio de Barracas, un crimen de odio que tuvo una única sobreviviente. El 18 de mayo comenzará el juicio oral. La convocatoria de los activismos para conmemorar la fecha.

BUENOS AIRES, Argentina. A dos años de la masacre en el barrio porteño de Barracas, que implicó un triple lesbicidio y tuvo a Sofía Castro Riglos como única sobreviviente, los activismos, la comunidad y las personas afectadas se preparan para el inicio del juicio. Las tres querellas que intervienen buscarán que sea calificado como crimen de odio. La de Sofía, además, tratará de demostrar que fue lesbicidio y femicidio. Un fallo que contemple el odio hacia la orientación sexual sentaría un precedente en el tratamiento judicial de los crímenes contra lesbianas en Argentina. 

Este miércoles 6 de mayo se cumplen dos años desde el día en que Fernando Justo Barrientos incendió la habitación del hotel donde vivían dos parejas de lesbianas. Un crimen que marcó un antes y un después en la comunidad LGBT+ de Argentina. Por el fatal aniversario tendrá lugar a las 18 una movilización en su memoria desde Plaza Colombia, ubicada en Isabel la Católica y Pinzón, hasta el hotel familiar donde vivían las mujeres, en el barrio de Barracas. “Queremos una Justicia real para Pamela, Roxana y Andrea. Una reparación para Sofía, única sobreviviente y testigo de la barbarie. Y un juicio que nombre el odio”, compartieron desde la Red Autoconvocades y Organizaciones Lesbianes, desde donde organizan el evento.

“Esperamos que el territorio se haga escuchar frente a una historia de violencia que le duele a nuestra comunidad. En cada rincón del país, lesbianes nos hemos organizado para que el crimen de Barrientos no quede impune. Llevamos con nosotras la memoria de la Pepa Gaitán y de tantas compañeras que el sistema ha intentado borrar”, compartió a Presentes la militante antipatriarcal afro guaraní Kerana Castro, integrante de la Red.

El juicio iniciará el próximo 18 de mayo a las 9.30 en los tribunales de Talcahuano 550, Ciudad de Buenos Aires. El Tribunal Oral en lo Criminal N°5, a cargo del juicio, está compuesto por los jueces Fabián M. Dinesta, Rafael A. Oliden, Fátima Ruiz López y Adrián A. Perez Lance.

Fue un crimen de odio

A lo largo de las audiencias, las tres querellas buscarán demostrar que el crimen fue motivado por la orientación sexual de las víctimas. La querella de Sofía está representada por la doctora Luciana Sánchez; las de familiares de Roxana Figueroa y de Pamela Cobbas, por el defensor público Pablo Rovatti; y la tercera está conformada por organizaciones de la diversidad sexual representadas por un equipo de abogades.

Hay elementos que surgen del expediente, de testimonios de vecinos y demás, que nos llevan a concluir que el hecho que cometió este señor (Fernando Barrientos) fue motivado por el odio. En primer lugar, porque es lo que pasó: tenemos una persona que atacó a un grupo de personas por su forma de vida, por su orientación sexual y proyecto de vida. El segundo motivo es porque este crimen no es aislado. Tiene que ver con un problema estructural y colectivo. El crimen no solamente afecta a las víctimas, sino a toda la sociedad LGTB”, compartió a Presentes Samanta Pedrozo, integrante del equipo de abogades que conforman la querella de organizaciones, entre ellas la Federación Argentina LGBT (FALGBT).

En esta línea, Luciana Sánchez, abogada de la querella de Sofía, afirmó en diálogo con esta agencia: “Fue un ataque que no estuvo dirigido al hotel ni a crear un peligro común, sino directamente a matarlas a ellas cuatro por su percepción como lesbianas por parte del autor. Lo que lo determinó a cometer el crimen fue que eran dos parejas de lesbianas”.

La masacre

En la madrugada del 6 de mayo de 2024, Justo Fernando Barrientos arrojó un explosivo casero en la habitación donde vivían Pamela Cobbas, Mercedes Roxana Figueroa, Sofía Castro Riglos y Andrea Amarante. Las prendió fuego y provocó un incendio: materializó su amenaza. El hombre ya les había dicho que las iba a matar (a Pamela y a Roxana) y las llamaba “engendros” y “tortas” por su orientación sexual, según compartieron a Presentes vecinos del hotel familiar en el que vivían ellas y el perpetrador del crimen.

Las cuatro vivían en una habitación. Pamela tenía 52 años. Falleció horas más tarde del ataque debido a la gravedad de su estado. Según contaron vecines del hotel, fue vendedora de golosinas y de cosmética. En redes sociales se mostraba abiertamente lesbiana y a favor de los derechos de la diversidad sexual. Roxana, también de 52 años y pareja de Pamela, falleció a los pocos días. Sus vecinos relataron que las mujeres vivían de changas. Andrea era la más joven, con 43 años. Fue, además, sobreviviente de la masacre de Cromañón, el incendio que ocurrió el 30 de diciembre de 2004 en un boliche de Once durante el recital de la banda Callejeros. Sofía es la única que sobrevivió.

“A Sofía esto le destruyó su vida. Profundizó mucho su situación de vulnerabilidad y le afectó muchísimo en su salud mental, en sus planes de vida. La fecha y la situación del juicio le afectan profundamente. Le hacen revivir toda la violencia que sufrió, no solo la de Barrientos y el momento del hecho. Ya fue difícil sobrevivirlo una vez, imaginate reiterarlo y reiterarlo. Está muy conmovida. Espera una buena respuesta de la justicia, aunque tampoco con grandes expectativas”, compartió la doctora Sánchez, abogada de Sofía.

La querella de Sofía, a diferencia de las otras dos, buscará que el crimen sea calificado como femicidio y como lesbicidio. “Entendemos que el Estado tiene un doble deber de protección hacia la violencia de género por ser mujeres y por ser lesbianas. Entendemos que nuestra norma, el Código Penal , recoge esa doble protección y que no es una o la otra, sino las dos. Están dados los elementos probatorios suficientes para que el crimen sea considerado de ese modo”, aseguró Sánchez.

Imaginan que no va a ser fácil. “La investigación tuvo muchos problemas, no estuvo bien hecha desde un principio. La prueba no se preservó de manera adecuada y eso seguramente va a tener un costo, así que esperamos poder probar la autoría, la intención del autor, los resultados del crimen”, expresó la letrada. 

Del juicio, Sofía espera el “reconocimiento de que su vida, su pareja, su vínculo con Andrea es valioso y que no es menos que un vínculo heterosexual. Es una vida que merece ser vivida, merece ser llorada. También, que se reconozcan los prejuicios sociales hacia las lesbianas”, compartió su abogada. 

Aumento de violencias

“En el aniversario del triple lesbicidio de Barracas es importante recordar que este caso marcó el inicio de un período profundamente doloroso para la comunidad LGBT en Argentina. Se da en un contexto en el que, a pesar de los enormes avances en materia de reconocimiento de derechos y de haber alcanzado un piso de igualdad jurídica muy significativo, estamos atravesando un retroceso preocupante en términos de convivencia y respeto”, reflexionó, en diálogo con Presentes, la activista lesbiana María Rachid, integrante de la comisión directiva de la FALGBT.

Desde la asunción de Javier Milei a la presidencia, los crímenes contra el colectivo LGBTIQ+ aumentaron considerablemente. Así lo registró el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio durante los dos últimos años. El 2025 marcó, además, un punto de inflexión. A lo largo del año ocurrieron al menos 227 crímenes de odio basados en la orientación sexual o en la identidad de género. Implica un aumento del 62 por ciento con respecto al año anterior. Se trata de la cifra más alta que registró el Observatorio en sus diez años de existencia.

“Existe un clima político que habilita y legitima la discriminación y la violencia, alimentado en gran medida por discursos de odio que, en muchos casos, provienen desde los más altos niveles del Estado. Estos discursos no son inocuos: tienen consecuencias concretas en la vida de las personas y contribuyen a generar un escenario de mayor violencia hacia nuestra comunidad”, aseguró Rachid.

“El triple lesbicidio representa la prueba más cruel de la heteronorma como sistema. No estamos hablando de una ‘visión del mundo’, sino de un engranaje de poder que impone el deseo por el hombre como norma obligatoria y que utiliza la violencia para disciplinar a quienes nos atrevemos a sentir, pensar y amar fuera de ese mandato. El lesbicidio de Pamela, Andrea y Roxana es el resultado de una maquinaria de odio que se alimenta de un mal gobierno que se permite desde ese poder decir de nuestras vidas y familias lo más cruel que he escuchado en tantos años de militancia. Esto no es gratis. Las consecuencias las pagamos con nuestras vidas”, agregó, por su parte, la militante Kerana Castro.

Precedente

El juicio puede llegar a sentar un precedente histórico para la comunidad LGBT+ si la sentencia contempla que el crimen fue motivado por el odio a las lesbianas. 

“En caso de que lo logremos vamos a tener uno de los primeros fallos en cuanto crímenes de odio hacia la población lésbica. Va a servir no solamente para hacer justicia en este caso, si no también para poder orientar judicialmente a otros casos similares, como el incendio de Cañuelas”, concluyó la abogada Pedrozo.

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