Colombia: 270 personas LGBT fueron asesinadas durante 2025

Un informe de Caribe Informativo presentado en el marco del Día contra el LGBT Odio, refleja niveles alarmantes de aumento de las violencias. Además, plantea las consecuencias de la violencia digital.

El aumento de las violencias contra las diversidades y la ausencia de políticas estatales se evidencian en el informe “Un sistema que falla. Prejuicio, violencia e impunidad contra las personas LGBTQ+ en Colombia» elaborado por la organización Caribe Afirmativo. El documento muestra que en 2025 una persona LGBTIQ+ fue asesinada cada 32 horas, es decir, 270 en el año. De este modo, confirma que «la violencia no es un fenómeno aislado, sino sistemático y persistente».

“Emitimos este informe que se hace para denunciar la impunidad, para construir memoria y para hacer un llamado a la construcción de políticas públicas”, explicó a Agencia Presentes, Wilson Castañeda Castro, director de Caribe Informativo. “El informe lo hacemos de manera constante año tras año para luego triangular y verificar la información con las autoridades competentes y analizar las causas de la violencia”, agrega. 

La cifra de 270 homicidios presentó un incremento con respecto a 2024, cuando se registraron 165 homicidios. Mientras que en 2023 cuando se cometieron 153 crímenes en el año. El informe consigna que la forma de violencia más recurrente fue la intrafamiliar con 1.531 casos registrados. También se registraron 1.184 amenazas, 628 delitos sexuales, 360 actos discriminatorios, 108 casos de violencia policial, 17 casos de desaparición forzada, 10 casos de trata de personas y 3 casos de reclutamiento forzado

Violencia intrafamiliar 

“Entre los llamados de atención específicos del informe, el primero tiene que ver con un altísimo nivel de violencia intrafamiliar en el país. Una violencia que da cuenta de que los hogares, la casa y las relaciones familiares no son -o no en todos los casos-, espacios seguros para las personas LGBTQ+”, explica Castañeda Castro. 

“Los 1531 casos en todo el país durante 2025, muestran en algunas ocasiones agresiones cometidas por padres, madres, tíos, abuelos, abuelas y tutores. Y en otros casos, compañeros y compañeras permanentes.”

Del total de los casos registrados, 469 víctimas corresponden a mujeres lesbianas y 458 a mujeres bisexuales. Esto demuestra que más del 60% de las víctimas pertenecían a estos grupos  poblacionales. Se registraron 399 casos contra hombres gay, 109 contra hombres bisexuales, 15 contra mujeres trans, 16 contra hombres trans y 3 contra personas no binarias.

Con respecto al territorio, el informe evidencia que la violencia no se limita a lugares con baja institucionalidad, sino que persiste incluso en ciudades con mayores capacidades institucionales y rutas de atención.

Violencia sexual también creció

Otro de los llamados de atención que plantea este robusto informe se orienta a la violencia sexual. En total, hubo 628 casos. Al respecto, Castañeda Castro, expresa, “las mayores afectadas fueron las mujeres lesbianas y las mujeres bisexuales. Es decir que, además de ser un acto de violencia que no solo es repugnable, en estos casos, está también cargado de altísimo nivel de estigma, desprecio y discriminación a los cuerpos de las personas sexo-género diversas.” 

Del total de casos, 246 víctimas fueron mujeres bisexuales, 159 mujeres lesbianas, 126 hombres gay, 49 hombres trans, 25 mujeres trans y 16 hombres bisexuales. El análisis concluye que estas violencias operan como mecanismos de control corporal y castigo frente a identidades y orientaciones sexuales no normativas.

Otra forma de violencia en Colombia: las amenazas

Durante 2025 se documentaron 1.184 víctimas de amenazas y es, actualmente, una de las principales formas de violencia contra personas LGBTIQ+. Bogotá D.C. El informe concluye que las amenazas funcionan como mecanismos de control territorial y disciplinamiento social. 

“Llamamos la atención del incremento que está teniendo en nuestro país las amenazas a las personas LGBT que asumen visiblemente su activismo o su pertenencia al colectivo sexo género diverso. Esas 1.184 amenazas contra personas LGBTIQ+ durante 2025 no son hechos aislados. Están relacionados con prácticas de control territorial por parte de actores estatales o no estatales que buscan regular la visibilidad de las personas LGBTIQ+, y que en ocasiones son antesala de otros delitos más graves como los homicidios y feminicidios”, analiza el director de Caribe Informativo

Los entornos digitales ya no son un espacio seguro

El informe “Un sistema que falla: prejuicio, violencia e impunidad contra personas LGBTIQ+” muestra el crecimiento de la violencia digital contra las diversidades sexuales. Hacia el final, incluso, realiza una serie de recomendaciones para evitar que esta violencia escale a violencia física. 

“El movimiento LGBTIQ+ se ha construido mucho en el ciberespacio y la violencia se ha trasladado al ciberespacio. Y hasta ahora no encontramos ni que los prestadores de servicios digitales ni mucho menos el Estado, estén blindando estos espacios con mecanismos de seguridad que no pongan en riesgo la intimidad” explica Wilson Castañeda Castro. 

Cuenta que tampoco hay sistemas que permitan una navegación segura en espacios a través de grupos de WhatsApp, de redes sociales o plataformas de encuentro. “Se están incrementando las llegadas de prácticas violentas que ponen en riesgo la vida de las personas lgbtiq+ y que terminan siendo un abrebocas a otro tipo de violencia que termina aniquilando sus vidas”. 

Los homicidios se multiplican 

En total, durante el año fueron asesinadas 270 personas LGBTIQ+. El total se concentró en grandes centros urbanos como Bogotá y Medellín, pero, afirma el informe, “también se expanden hacia territorios con presencia de actores armados y economías ilegales.”

“Tenemos una altísima preocupación con los casos de homicidio. La cifra da cuenta que en el país más o menos cada 32 horas hay un asesinato de personas LGBTQ+ con altísima afectación a hombres gays y a mujeres trans con altísimos niveles de crueldad en los hechos que aniquila la vida de las personas sexo-género diversas”, explica Wilson. 

“Es una violencia que se concentra mayoritariamente en nuestras grandes ciudades, como es el caso del departamento de Antioquia, cuya capital es Medellín, el departamento del Valle, cuya capital es Cali y nuestra ciudad capital que es Bogotá. Pero que también se ha incrementado en los últimos años a corredores estratégicos del microtráfico y de grupos al margen de la ley que siguen delinquiendo en Colombia y que tienen que ver con su cercanía a lugares geográficamente estratégicos”, agregó. 

La falta de respuesta estatal 

Este año se cumplen diez del Acuerdo de Paz en Colombia. El informe, explica a Presentes, Wilson Castañeda Castro, da cuenta de un problema estructural que lejos de ser solucionado se profundizó. Destacó también que esta situación se registra pese a que tanto Ministerio Público como en el gobierno asumieron compromisos de tener mayores y mejores sistemas de información que permitan identificar estas violencias. 

“Estamos viendo un altísimo desgaste en los sistemas de información, altísimo niveles de subregistro, altísimas prácticas de no rigurosidad con el manejo de la información. Eso hace que estemos casi solamente las organizaciones de la sociedad civil haciendo este ejercicio de documentación, y que el Estado tenga una herramienta sólida que le permita, conociendo la realidad, poderla prevenir.”

Lo que deja el informe 

El informe de más de 200 páginas plantea como cierre una serie de recomendaciones para prevenir y erradicar el alto nivel de violencia contra las personas LGBT. Se orientan a la prevención, la protección, la investigación y a la política pública estructural.

“Estamos buscando tres asuntos muy puntuales. Primero, hacer memoria de todas las personas que perdimos, que desaparecieron, que fueron violentadas, amenazadas. Y que el 2025 les generó un deterioro en su calidad de vida. En segundo lugar, presentamos este informe como un ejercicio de solicitud al Estado para que acelere los procesos de investigación. Y de otro lado, active acciones de prevención con mecanismos de política pública”, manifiesta Castañeda Castro. 

“En tercer lugar, lo presentamos en el marco del Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia, para hacer un llamado a la sociedad colombiana de que no sea indiferente frente a esta violencia. Y que exijamos que este país, que está construyendo la paz, garantice que ese paso hacia la paz también sea dignificar la vida de las personas Lgbtiq+”

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