La justicia falló a favor de adolescente trans: puede cambiar documento sin aval paterno

Un adolescente quiso cambiar su documento pero su padre se negó durante más de un año a firmar argumentando cuestiones religiosas. Recurrió a la Justicia.

2 de septiembre de 2021
Rosario Marina
Ilustración: Florencia Capella

A. tiene 17 años y hace tiempo que quería tramitar un documento con su nombre y género tal como lo vivencia. Para poder hacer el cambio en su DNI antes debía pasar por el Registro Civil, donde se rectifica la partida de nacimiento, y para eso necesitaba del aval de su padre y de su madre. Ella lo acompañó desde el principio en la transición a esa identidad de género autopercibida, pero su padre no tuvo la misma actitud. Durante más de un año se negó a acompañar y a dar su consentimiento argumentando que no lo podía aceptar por su religión. Su padre es evangelista. Pero un fallo emitido en agosto de 2021 por la Cámara Civil falló a favor del adolescente y pidió que se ordene al Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas de la ciudad donde se radicó el trámite, que lo autorice al realizar el cambio de nombre y sexo registral. El fallo advierte que a partir de los 16 años, conforme el artículo 26 del Código Civil y Comercial de la Nación, las personas cuentan con capacidad suficiente para hacerlo con su sola expresión de voluntad. Sin embargo, el adolescente debió pasar por un procedimiento judicial para llegar a ejercerlo.

A. vive con su madre, que está separada de su padre. Al ser menor de 18 años, para poder hacer el cambio registral necesitaba de sus dos tutores legales, como lo indica la Ley de Identidad de Género. Intentó convencer a su padre, pero no lo logró. Averiguó, leyó y así se contactó con la Defensoría LGBT de la Ciudad de Buenos Aires, y a su coordinadora, la abogada Flavia Massenzio.

“Judicializar es la última instancia. Demora tanto y expone tanto a la familia, que nadie quiere hacer eso. Pero no le quedaba otra. Hicimos un montón de gestiones, incluso hablé por teléfono con el padre. Pero no quería firmar”, contó la abogada Massenzio a Presentes

La causa, que se tramitó en el Juzgado de familia nº 83, tuvo un primer fallo de primera instancia, el 1 de junio de 2021, que no respondía al pedido de A. De hecho, ni siquiera respetaba la identidad autopercibida de A. y lo trataba en femenino.

La abogada apeló, y logró un fallo en la Cámara Civil, que resolvió que A. pueda ir al Registro Civil solo, como un adulto, a cambiarse el DNI, que se revoque el fallo de primera instancia y se recitifique el nombre y género utilizados por el juez, que no respetó la identidad de A. Todo el proceso judicial duró un año, complicado en gran parte por la pandemia y el cierre de los juzgados, que no podían fijar audiencia. 

Un antecedente para las adolescencias trans

“Este fallo es de Cámara, de segunda instancia. Entonces cuando lo citás en otros procesos tiene peso. Son antecedentes muy valiosos, para seguir insistiendo en que administrativamente se tiene que permitir que adolescentes en esa franja sean considerades adultes”, dijo Massenzio. 

Esto sienta un precedente: la Justicia aceptó que A. es un adulto y puede decidir sobre su salud, entendida de forma integral, como el bienestar social.

Según los datos del Registro Nacional de las Personas (Renaper), desde la sanción de la Ley de Identidad de Género, en 2012, hubo más de 9 mil cambios registrales. Más de 1.300 de ellos fueron de personas menores de 19 años. 

A quienes tienen menos de 18 años, deben ir al Registro Civil acompañades de sus dos tutores legales y de un abogade del niñe, según lo que indica la Ley en el artículo 5. 

Cuando por cualquier causa se niegue o sea imposible tener el consentimiento de alguno/a de los/as representantes legales, se puede recurrir a la vía sumarísima para que los/as jueces/zas correspondientes resuelvan. En ese caso, la persona debe contar con la asistencia del abogade del niñe.

Parte de la religión

“Lamentablemente, hemos notado que los casos donde menos acompañamiento hay a les chiques trans, y también donde se da mayor expulsión, están muy relacionado a la religión. La religión no tiene por qué impedir a una persona a amar a su familia a o a respetarla”, explicó a Presentes Lisandro Cottone, co-secretario de la Secretaría de Niñeces y Adolescencias Trans diversas y sus familias, de la FALGBT (Federación Argentina LGBT), que acompañó a más de 380 personas desde su creación en 2016. 

Lisandro sabe lo que es vivir sin que se respete su identidad. Por eso decidió acompañar, junto a su madre, a niñeces y adolescencias trans y a sus familias. La Secretaría nació en hace 5 años por otra mamá que no encontraba espacios de acompañamiento y asesoría para saber cómo apoyar a su hije trans. 

“De las familias que hemos atendido solamente la mitad tienen el acompañamiento de sus dos tutores legales. Y ya de por sí es un grupo bastante abierto al asesoramiento, por eso se acercan a nuestro espacio. Lo que significa que la mitad de les chiques que atendimos no pudo hacer el trámite sin pasar por lo judicial”, explicó Lisandro. Y contó que la mitad que sí tiene acompañamiento, en la mayoría de los casos son las madres. 

Cuando la mirada cisnormada niega derechos

La Ley de Identidad de Género se aprobó en 2012. Tres años después, el Código Civil se renovó. En esa renovación hubo cambios sobre lo que se consideraba ser una persona menor de edad ante la ley. 

Ahora, el Código nuevo, en su artículo 26, dice: “A partir de los dieciséis años el adolescente es considerado como un adulto para las decisiones atinentes al cuidado de su propio cuerpo”.

“Soy abogada de niñes y acompaño muchos cambios registrales. Cuando tienen 17 años ya siento que estoy de más. Ya tienen toda su capacidad para tomar esas decisiones, la voluntad y la construcción identitaria. Es real lo que habla el código de esta franja etaria”, explicó Massenzio.

“Todavía está este preconcepto de ´no, son muy jóvenes para saber qué quieren´. Pero cuando una adolescencia se manifiesta como cis-género heterosexual nunca se le cuestiona esa identidad. Sos demasiado joven para manifestarte si no sos de esa manera. Porque seguimos estando desde una mirada cis-normada, que sigue negando la capacidad progresiva y la expresión de las niñeces y adolescencias”, concluyó Lisandro. 

Las primeras infancias trans con DNI y acompañamiento familiar

En el año 2019, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires instauró el 29 de octubre como el “Día de la Promoción de los Derechos de las Infancias y Adolescencias Trans”. Eso fue gracias a Mauro o, como le dicen todxs, Facha. 

El 29 de octubre de 2014, Facha logró hacer la rectificación de su partida de nacimiento en el Registro Civil N°1 de la ciudad de Buenos Aires, cambiando su género y su nombre. Fue el primer varón trans de la Ciudad de Buenos Aires en tener su nuevo DNI. Tenía 10 años. Él no tuvo que judicializar su caso, porque tanto su madre como su padre lo acompañaban. 

Un año antes Lulú fue la primera niña trans del mundo en lograr el cambio en su DNI a los 6 años, en la provincia de Buenos Aires. Su madre, Gabriela Mansilla, fue, junto a su hija, protagonista de una lucha que logró, por primera vez, que el Estado reconociera este derecho a una menor de edad sin judicializar el trámite.

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