Taxista atropelló a una trans y la dejó morir: exigen investigar qué pasó

Fiomara Wiegueth tenía 22 años y fue atropellada en Asunción por un taxista, que huyó. Lo imputaron por homicidio culposo.

23 de julio de 2019

Por Juliana Quintana, desde Asunción Fiomara Wiegueth era una trans de 22 años. El sábado a la noche un taxista la atropelló en la avenida Fernando de la Mora, cerca de la Terminal de Ómnibus de Asunción, y la dejó morir. En esa zona muchas trans expulsadas del ámbito educativo y del mercado laboral, sobreviven ejerciendo el trabajo sexual, como Fiomara. La fiscala de la causa, Patricia Calabrese, dijo a Presentes que el taxista fue imputado por homicidio culposo y omisión de auxilio.  De acuerdo a una persona que fue testigo presencial -cuyos datos no fueron revelados por la fiscalía porque podría comprometer a la investigación-, después de atropellar a la joven, el taxista se bajó del vehículo, vio a la víctima en el suelo, todavía viva, y huyó. Esta persona fue quien llamó a la ambulancia y a la policía.   “El testigo presencial dice que vio desde su ventana que el taxista la atropelló, se bajó del vehículo, miró y se fué. Le hicieron el alcotest y determinaron que no estaba alcoholizado”, expresó la fiscala Calabrese.   Mientras un equipo de trabajadorxs de la salud intentaba reanimar a Fiomara, uno de los paramédicos del Servicio de Emergencias Médicas Extrahospitalarias (SEME) descendió de la ambulancia -se presume fue a buscar algunos insumos de trabajo- y fue arrollado por un motociclista que venía a alta velocidad. El hombre que iba al mando de la motocicleta y la mujer que lo acompañaba terminaron dentro del vehículo de emergencias. El paramédico que llegó a auxiliar a Fiomara finalmente sobrevivió.  Cuando se enteraron de lo ocurrido, los padres de Fiomara, Eusebio Martínez y Ninfa Eva Servián viajaron desde Coronel Oviedo (a 150 km de Asunción) y atravesaron por una serie de obstáculos burocráticos antes de que se les permitiera retirar el cuerpo de su hija. “Ese día, nosotros llegamos a Asunción como a la una de la tarde, y el cuerpo llegó como a las seis, ni tuvimos tiempo de ir a hacer la denuncia. En la fiscalía barrial Número 1 nos negaron todo porque no llevamos su partida de nacimiento. Aunque nosotros habíamos llevado una copia de su cédula de identidad, no querían entregarnos el cuerpo”, manifestó Eusebio. “Ese día se entregó el cuerpo (de Fiomara) a los familiares que vinieron de la ciudad de Coronel Oviedo para identificarla. También ya se solicitó examinar las cámaras de seguridad de la zona”, dijo la fiscala Calabrese.  “Queremos saber qué fue lo que pasó con Fiomara” Ni bien se enteró de lo ocurrido, la activista trans Yren Rotela impulsó una red de ayuda por redes sociales para financiar el sepelio y el traslado de Fiomara a Coronel Oviedo. Yren fue, también, quien se comunicó con sus padres y les entregó lo recaudado en Casa Diversa donde le hicieron un homenaje pequeño y una despedida.  “Estamos cubriendo todos los gastos de la funeraria y del sepelio pero nadie se comunicó con nosotros. Todavía no nos explicaron qué fue lo que pasó ahí”, contó Eusebio. La familia hacía seis meses que no tenía novedades de su hija. La última vez que habían tenido contacto, ella contó que quería hacer un viaje a San Pablo, Brasil. Los padres aseguraron que, “luego de nueve meses de duelo”, volverán a Asunción para hacer los trámites referentes a la investigación. “Esta es una clara muestra de la criminalización, la discriminación y el estigma que se tiene hacia las personas trans. Queremos que la Fiscalía se mueva, queremos justicia. Queremos saber qué fue lo que pasó con Fiomara”, concluyó Yren.  ]]>

23 de julio de 2019

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