Derecho al Aborto en México: “Tenemos acceso legal pero no real”
En México 25 estados despenalizaron el aborto. Pero el acceso real depara barreras a mujeres y diversidades, nos cuentan Ninde MolRe, abogada, y Hened Musalem, partera autónomx y acompañante.

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CDMX, México. Frente a la ola de amenazas y retrocesos en derechos sexuales y reproductivos en países como Argentina y Estados Unidos, México se mantiene en una posición “privilegiada”. El aborto está despenalizado en 25 estados y en las decisiones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Sin embargo, el acceso real al servicio de aborto atraviesa aún brechas graves.
Presentes conversó con Ninde MolRe, abogada y parte de la organización México Igualitario del que se desprende el proyecto Abortistas MX y con Hened Musalem, partera autónomx y acompañante de aborto. Les preguntamos ¿qué pasa con el aborto en México, con el acceso para las mujeres y personas trans?
En los últimos años la consigna “ya es ley” se ha repetido con mayor fuerza tras las reformas de códigos penales y sentencias de la Suprema Corte. Es un logro enorme. Pero en la práctica este derecho atraviesa criminalización, desigualdades territoriales, falta de capacitaciones, estigma, violencia de géneros y falta de insumos médicos y financiamiento.
“Socialmente lo que hace falta es saber que la frase ‘ya es ley’ ha dado un costo político alto. La gente piensa ya se acabó la criminalización, ya hay acceso. En realidad no es así. Tenemos acceso legal, pero no real”, explica la abogada Ninde MolRe.


¿Cuál es la situación normativa del aborto en México?
Por un lado, la vía judicial y legislativa ha permitido que 25 estados hayan sacado del código penal el aborto en distintos plazos y esquemas. Sin embargo, en siete estados y en el Código Penal Federal aún no se despenaliza el aborto.
En los estados de Tlaxcala, Coahuila y Chihuahua se ha eliminado por completo del código penal el aborto voluntario. Sinaloa lo permite hasta la semana 13. En Ciudad de México, Veracruz, Oaxaca, Tabasco e Hidalgo hasta la semana 12. Aguascalientes redujo, tras un retroceso por parte del Congreso local, las 12 a las 6 semanas.
Michoacán y Guerrero el aborto han despenalizado el aborto para la persona con posibilidad de gestar. Pero imponen sanciones al personal médico que brinde el servicio después de la semana 12. En el caso de Jalisco, San Luis Potosí y Chiapas sucede lo contrario.
Durango, Tamaulipas, Nuevo León, Morelos, Guanajuato, Querétaro y Sonora siguen sin despenalizar el aborto.
Ninde MolRe explica: a esta fragmentación en torno del derecho al aborto se suma la resistencia política en estados donde gobiernan partidos de derecha. En Chihuahua, por ejemplo, a pesar de la despenalización y de la existencia de sentencias judiciales, el Partido Acción Nacional (PAN) bloquea el servicio de aborto en las instituciones de salud pública.
Derecho al aborto para personas trans


Las barreras aumentan para las personas trans y no binaries que deciden abortar. Para los hombres trans, personas transmaculinas y no binaries con posibilidad de gestar, la experiencia al solicitar el servicio de aborto en instituciones públicas suele estar marcada por la violencia ginecológica, la ignorancia de sus experiencias y la invalidación de sus identidades.
El personal de salud en México carece frecuentemente de capacitación básica sobre diversidad sexual y de género. Confunde identidades e incluso asume que los tratamientos de afirmación de género, como el reemplazo hormonal con testosterona invalidan la necesidad de atención sexual y reproductiva.
Entre las principales agresiones documentadas por Ninde MolRe como por Hened Musalem en los centros de salud se encuentran: la asignación de hombres trans a pabellones de maternidad o ginecología con fines de castigar su decisión de abortar. Esto último también ocurre con mujeres cisgénero.
La falta de capacitación del personal de salud sobre identidades trans y la malgenerización sistemática alejan a las personas trans a acudir a servicios públicos atender su salud, no solo su derecho al servicio de aborto.
Frente a este escenario, las acompañantes autónomas implementan el “lenguaje espejo”. Esto es, adoptar la forma exacta en cómo la persona nombra su cuerpo y sus procesos. “Mucho de cuando hablamos de aborto trans es preguntar ¿cómo quieres ser nombrado?, preguntas pronombres y si la persona nombra en vez de menstruación dice sangrado es nombrar lo que el otro está nombrando. Es parte de la empatía que tienes que tener (al acompañar)”, explica Hened.


Acompañantas: activismos de base
Frente a la omisión del Estado y la escasez de recursos, las colectivas locales y las acompañantas autónomas han demostrado una alta capacidad de respuesta gracias a su trayectoria histórica en el activismo de base y la clandestinidad, incluso, desde antes de la ola verde.
Hened cuenta que las colectivas y acompañantes autónomas se articulan en espacios digitales y encuentros presenciales, cuando existen los recursos para ello. Se organizan en grupos de whatsapp por estado y/o por región. Comparten prácticas de autocuidado, donación de medicamentos, intercambio de saberes, creación de rifas para autofinanciar la adquisición de medicamento y gastos de paquetería para hacerlos llegar a quienes los necesitan, entre otras actividades.
“El movimiento local está más acostumbrado a trabajar sin dinero y sin financiamiento, haciendo cosas increíbles. Con ello no quiero celebrar la precariedad. Pero creo que ha hecho que sea un movimiento más resiliente”, comenta la abogada Ninde MolRe. Y agrega: “Es importante diferenciar que incluso dentro de los movimientos sociales hay un asunto de clase. Porque hay organizaciones de alto perfil con financiamientos millonarios y luego están los movimientos locales y de base que nunca han tenido un peso”.


Otra barrera: la crisis general del derecho a la salud
El acceso al aborto en México enfrenta también el desabasto generalizado de insumos en los hospitales públicos y la caída del financiamiento internacional para derechos sexuales y reproductivos.
En la práctica cotidiana, los propios servicios hospitalarios públicos, al no contar con protocolos actualizados o con bancos de medicamentos como misoprostol y mifepristona, en algunos casos derivan de manera informal a las usuarias con colectivas de acompañamiento autónomo.
“En los hospitales públicos lo que hacen es mandar con las acompañantas porque no tienen protocolos. No se actualizan en ese sentido o no tienen a veces los medicamentos, otro tema del desabastecimiento de los sistemas de salud en general”, comenta Hened.
Organizarse: recuperar conocimientos y autonomía
Las abogadas, las colectivas y acompañantas autónomas tienen claro: el aborto y la identidad trans son asuntos que los grupos antiderechos, partidos políticos de derecha y el movimiento feminista transexcluyente instrumentalizan para generar pánicos morales y retroceder derechos. Y puede verse desde el ahorcamiento de los recursos públicos, la disolución de organizaciones hasta la negación de derechos humanos para las mujeres y personas trans.
“En México estamos en un ambiente bastante privilegiado (…). El poder ver esa continuidad legal pues digamos nos da cierta tranquilidad. Esta posición privilegiada también nos obliga a pensar creativamente y de forma innovadora cómo organizarnos, porque no sabemos si eventualmente se van a dar las condiciones para que haya retrocesos”, explica MolRe.
Hened Musalem considera que “frente al avance del neofascismo es muy urgente recuperar los conocimientos ancestrales, poner atención en la autonomía corporal para que (el acceso al aborto) no quede sostenido por las grandes farmaceúticas”.
Ninde cree que las alianzas con otras luchas serán vitales para hacer frente al avance de la ultraderecha.
“Al ser (el aborto) un servicio de salud pues nosotras estamos viviendo las mismas consecuencias de la crisis en materia de salud general. Tenemos que entrar con vasos comunicantes con el movimiento VIH, con el movimiento de cáncer o el movimiento de muerte digna. Porque lo que nos está afectando no es solo el estigma y el prejuicio, sino toda una crisis incluso presupuestaria que está en estos sistemas de salud”.
Si necesitas información para acceder al servicio de aborto en 26 estados puedes consultar las redes y organizaciónes en Abortistas MX, y la red nacional de acompañantes para hombres trans, personas transmasculinas y no binaries que necesiten abortar, Vacas Aborteras.
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