Reforma Laboral: ¿Cómo afectaría a mujeres y diversidades?
¿Cómo afectará - de aprobarse- la reforma laboral a mujeres y diversidades? ¿Por qué implica retrocesos en derechos y en tareas de cuidados?

Compartir
El proyecto de reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier MIlei y cuenta con media sanción del Senado, cambia de manera drástica el modo de pensar las relaciones de trabajo, con retrocesos que afectarán a todxs lxs trabajadores de la Argentina. La extensión de la jornada laboral, la modificación de las indemnizaciones por despidos, las restricciones a las negociaciones colectivas, son solo algunos de los cambios que propone.
¿Cómo afectará, de aprobarse, a mujeres y diversidades, que son quienes tienen la tasa de informalidad más alta en un mercado laboral atravesado por la brecha de género?
Por qué la reforma laboral retrocede en cuidados
“Aunque la mayoría de nosotres nos encontremos en situación de informalidad laboral y eso puede hacer parecer que la reforma no nos afecta, sí lo hace. La destrucción de las garantías históricas de derechos laborales –como la jornada de ocho horas– no solo va a afectar a las personas trans y travestis que ingresaron por cupo laboral trans a un trabajo formal, al posibilitar mayores despidos y haciendo que la desventaja social preexistente sea más difícilmente saldable a través de salarios destruidos”, dice Quimey Ramos, activista travesti y trabajadora de derechos humanos.
“Al bajar las condiciones de les trabajadores formales, esto va a significar también un nuevo grado de precarización para les trabajadores informales que dependen de la economía diaria y que, ante la imposibilidad de sostener el estándar de consumo actual de les trabajadores asalariades también van a ver disminuidos sus ingresos significativamente.
Quimey advierte algo que viene siendo denunciado desde que se conoció el proyecto. “La reforma ataca aspectos centrales de las tareas de cuidado y de reproducción social, agravando la crisis existente en torno a estas tareas. Es grave, somos las disidencias y las mujeres quienes llevamos adelante mayormente las tareas de cuidado. Ante la posibilidad de padecer descuentos en casos de licencia por enfermedad, una persona cuidadora va a tener que decidir entre quedarse en casa cuidando a su hije o persona mayor cuando se enferma y perder un descuento o ir a trabajar teniendo que dejar a esa persona librada a su suerte”, explica Quimey.


Mayor fragmentación y menos redes vinculares
“Si nuestres viejes y nuestres niñes van a crecer más soles porque quienes realizamos las tareas de cuidado vamos a tener que trabajar más horas, la reforma laboral pasa también a tener una mayor fragmentación y destrucción de las redes vinculares de afecto y cuidado que nos sostienen.No hay manera de que estas medidas se sostengan si no es de la mano de mucha represión. La única manera de evitar que surja una alternativa a este modelo es reprimiendo especialmente a disidentes a las normas sexuales, raciales, económicas y políticas. Por eso ahí nos encontramos travestis, trans, lesbianas, gays, bisexuales con activistas, militantes. Hay que construir unidades en las que a partir de expresar las diferencias políticas podamos llegar a una síntesis”.
Sin horas extra ni negociaciones colectivas
“El sistema de cuidados como lo imaginamos a futuro nunca existió. Los cuidados todavía están familiarizados y feminizados. Esta reforma lo que hace es que las personas que tienen esas responsabilidades vayan a ganar menos”, explica Lucía Cirmi, economista (UBA), referente de Futuros Mejores y ex subsecretaria de Políticas de Igualdad.
“Ya sea por los recortes previsionales -porque se acortan los aportes para Anses-; ya sea porque con el ‘banco de horas’ -donde se acumulan horas extras que hoy son pagas- muchas de nosotras vamos a ser las que no querramos quedarnos después de hora o lo cambiemos por salir más temprano al día siguiente. Pero también por las negociaciones colectivas, que se realizarán después de hora y por empresa. En las empresas más feminizadas, se va a reproducir la misma desigualdad en los salarios. Los avances más importantes en torno a los derechos del cuidado en los convenios colectivos están negociados por sector”.
Cirmi destaca además que el sistema de cuidados hoy casi no existe más. “Hay 47 de 50 políticas públicas derogadas o desfinanciadas. De acá para adelante, cualquier política no contributiva –la AUH, la moratoria, las pensiones– se verán afectadas porque la recaudación de ANSES también lo estará”.
Un modelo de exclusión y descarte
“Desde que asumió este gobierno de Milei, ya hemos tenido 2000 despidos, más del 70% son de mujeres y diversidades, a pesar del cupo laboral travesti y trans. Nos tiene como principales enemigas a quienes estamos defendiendo no solo nuestro trabajo sino las tareas de cuidado y con eso, una forma de vivir y de ser trabajadoras”, dice Ingrid Manfred, secretaria general de ATE en Desarrollo Social.
Desde Ciudad Evita, María Figueroa, jubilada, dice: “Tengo 75 años, trabajé toda mi vida, la reforma laboral me angustia. Vivo en Ciudad Evita, en un barrio muy vulnerable, y veo deambular a nuestros vecinos, a muchos no les alcanza el dinero. Veo el cierre de FATE y me acuerdo de cuando se privatizó YPF. Entonces vivía en Tartagal. Con las indemnizaciones la gente puso una panadería o un remis. En un momento había cien panaderías, pero no había plata para comprar el pan. Se me vuelve toda esa historia. O el 2001 pero mucho peor. Ojalá esta reforma no se apruebe”
“Decir «No a la reforma laboral» no basta. Hay que poder hablarle a los nuevos sujetos del mundo del trabajo precarizado, informal, a las nuevas subjetividades que ya no se piensan con un mameluco yendo a una fábrica, sino con un celular, una plataforma virtual, atravesados por otras lógicas del mercado, por otra sociedad donde se materializó lo económico y lo individual por sobre lo colectivo y lo comunitario”, analiza Georgina Orellano Secretaria General de AMMAR y referente del movimiento de trabajadoras sexuales en Argentina.
“Es una reforma planteada en términos regresivos. Las mujeres son las que tienen mayores dificultades en la inserción en el mundo del trabajo. El deterioro de las condiciones actuales, junto con el incremento de esas desigualdades va a ser mucho más crítico para nosotras y para las personas de la comunidad LGBT”, dice Karina Nicoletta, secretaria de Género de AGTSyP (Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro) y Metrodelegada.
“El gobierno de Milei aplicó la reforma laboral sobre este sector, sobre la economía popular y sobre nosotras desde que asumió. Se está discutiendo un modelo de exclusión y de descarte”, dice Dina Sánchez, secretaria adjunta de UTEP (Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular).
Somos Presentes
Apostamos a un periodismo capaz de adentrarse en los territorios y la investigación exhaustiva, aliado a nuevas tecnologías y formatos narrativos. Queremos que lxs protagonistas, sus historias y sus luchas, estén presentes.
APOYANOS
SEGUINOS
Notas relacionadas
Estamos Presentes
Esta y otras historias no suelen estar en la agenda mediática. Entre todes podemos hacerlas presentes.


