Histórica marcha universitaria: la educación pública se defiende en las calles de Argentina

Más de un millón de personas se movilizaron en las calles de Argentina en una marcha universitaria federal histórica y diversa. Así la vimos desde Presentes.

24 de abril de 2024
Somos TélamManu Mirelles/Mocha CelisAgencia Presentes
Edición: María Eugenia Ludueña

BUENOS AIRES, Argentina. Más de un millón de personas se movilizaron en Buenos Aires y cientos de miles en las calles de Argentina en una marcha federal universitaria para poner freno al ajuste del presidente Javier Milei. 

Fue una jornada de orgullo y lucha, con una marcha heterogénea, repleta de carteles artesanales, y cantos contra el gobierno. En la Ciudad de Buenos Aires el transporte público colapsó, también las calles en las inmediaciones de la zona de la movilización, de Congreso a Plaza de Mayo, estaban atestadas, y se hizo difícil llegar. Muchas de las columnas que se habían convocado a las 15.30 estuvieron un par de horas sin poder moverse.

Pocas personas lograron llegar a la plaza donde a las 18 en punto donde hablaron Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y en representación de organismos de derechos humanos, Adolfo Pérez, entre otrxs, se leyó un documento y se gritó fuerte «La educación pública se defiende, ahora y siempre«.

Imágenes de drone de Matías Cervilla.
Gentileza: Tiempo Argentino.

“Todos los problemas que tenemos se resuelven con más educación y universidad pública, con más inversión en ciencia y tecnología. Queremos que nuestras instituciones sean el dispositivo que le permitan a la Argentina desandar las desigualdades estructurales y emprender la senda del desarrollo y la soberanía. La educación nos salva y nos hace libres. Convocamos a la sociedad argentina a defenderla”, decía el documento que leyó Piera Fernández De Piccoli, presidenta de la Federación Universitaria Argentina (FUA).

Por qué marchamos

“Marcho defendiendo la universidad pública, porque nos dio un espacio grande a pueblos indígenas y ya hay jóvenes que se recibieron. Vienen por nuestros derechos. Le quiero decir al presidente mientras haya un indio presente y que hable su lengua, nadie nos va a venir a quitar lo nuestro”, decía con lágrimas en los ojos Gabriela Situe, presidenta de comunidad indígena guaraní, llegada desde Jujuy.

Gabriela Situe, presidenta de comunidad indígena guaraní

También marchó una nutrida columna del Bachillerato Popular trans no binarie Mocha Celis. «La comunidad LGBTIQ + y no binaries defendemos la universidad pública y gratuita, le decimos no a este ajuste del gobierno nacional y pedimos que financie la educación pública a nivel nacional», expresó Manu Mirelles.

“Marcho para defender la educación pública y resistir este sistema de necropolítica, que nos quiere dominar y dejar inconscientes, sin ningún tipo de educación. Marcho para que podamos despertarnos y tener las palabras, ellas son nuestras armas”, compartía Nikki, estudiante trans no binaria de la UNA (Universidad Nacional de las Artes) y parte de Judíes por Palestina.

Nikki, trans no binarie de Judíes por Palestines.

“Marcho para que las disidencias sigamos ocupando las universidades y llevando nuestros saberes que ponen tensión los saberes estandarizados de la élite académica”, nos decía Violeta Alegre, activista travesti, DJ y artista, marchó con la columna Mostri. “La vida está en riesgo, ¡basta!” decía la bandera rosa que organizaba el baile y el reclamo.

Violeta Alegre artivista trans.

La marcha por la educación pública recuperó la alegría de estar en las calles. La sensación de lo colectivo, de no estar solxs ante un escenario adverso de ajuste económico, de negacionismo y discursos de odio. Desde que comenzó el gobierno de Javier Milei, fue ésta sin dudas la marcha más multitudinaria pero también fue una manifestación que tuvo un espíritu de triunfo: el de ganar las calles masivamente para defender un derecho. 

Show de carteles

Las demandas se expresaron en miles de carteles, imposible dar cuenta de todos:

«Las diversidades defendemos la educación pública porque es de las pocas formas de cambiar nuestras narrativas de vida»

«Menos trolls destruyendo Conicet, más trolos construyendo ciencia»

«Maricas en defensa de la educación pública y gratuita»

«Lxs hijxs de obreros queremos estudiar»

«¿Por qué tanto miedo de educar al pueblo?»

«Educar es combatir»

«Quiero salvar la educación pública porque la educación pública me salvó»

«El cerebro es ciego si no tiene para comer»

«Pública la educación para transformar-nos»

«Sin ciencia no hay Conan»

Foto: Edgardo Gómez – Gentileza Tiempo Argentino.

Así la vimos y vivimos desde Presentes

Lucas Fauno Gutiérrez : “Fue una de las convocatorias más grandes a las que asistí en mi vida. En cada cartel había no solo una historia personal sino un logro colectivo: eso pasa cuando el Estado está presente de manera positiva, crece TODA la sociedad. En la #Marcha Universitaria caminamos también las personas que no nos recibimos en la Universidad Pública pero que comprendemos que este es un Derecho Humano básico y ningún gobierno nos lo puede negar”. 

María Eugenia Ludueña: “Siempre queremos que una marcha sea histórica, significa que puede tener impacto en el presente y el futuro. Y ayer lo fue: ojalá que tenga peso en decisiones, alianzas y construcciones. No parece casualidad que la de ayer haya sido una de las marchas más masivas de los últimos años y la más grande desde que empezó el gobierno de Milei. 

La primera movilización masiva contra este gobierno fue impulsada desde los movimientos de trabajadorxs el 24 de enero. Siguió el 8M con los feminismos movilizando al Congreso y después la marcha del 24 de marzo por Memoria, Verdad y Justicia. Poner el cuerpo para festejar -como en la increíble movilización por el Mundial- y para poner freno a un poder que ataca logros históricos es parte de nuestra potencia real en un mundo atravesado por el poder virtual. En el macrismo otra marcha maravillosa logró retroceder el 2×1 (conmutación de penas a genocidas). Las luchas por los derechos humanos son parte de nuestra identidad y orgullo, la educación pública y la universidad gratuita también». 

Agustina Ramos: “Nunca había participado de una marcha tan multitudinaria (tengo 27 años). Llegar a encontrarse con une amigue, transitar, ir a comprar algo o ir al baño siempre son odiseas en las marchas, pero en esta en particular eran casi imposibles. Además de la cantidad de gente, el ritmo de la caminata era lento porque en cada cuadra pasaban al menos diez cosas a la vez, todo acaparaba la atención: muñecos gigantes que simulaban a Patricia Bullrich, carteles originales como “Sin ciencia no hay Conan” y las múltiples tapas de libros en alto que una hojeaba para ver quiénes estaban detrás de ellos.

Me impresionó la cantidad de gente que fue por primera vez a la marcha. Estaban contentos, convencides. El reclamo fue tan claro y contundente que se sumaron personas de todos los sectores: no importa si fuiste o no a la universidad. Era algo más importante: la defensa de nuestra educación pública. Así fue que llegaron grupos de estudiantes de universidades privadas como la UADE (Universidad Argentina de la empresa), con quienes existe algo así como una «rivalidad» chistosa con la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA -a la que pertenezco-, y en esta oportunidad pudimos abrazar todes una misma causa. También llegaron sindicatos, organizaciones de la economía popular, mientras todes cantábamos «Universidad, de los trabajadores, y a al que no le gusta, se jode».

Maby Sosa: «Desde un balcón cuelga un cartel que dice: “La conquista más grande fue que la universidad se llenó de hijos de obreros”. La frase la dijo Juan Domingo Perón hace 54 años en referencia a la gratuidad de la universidad en la Argentina. Pero este martes 23 de abril sintetizó el eje del reclamo de miles y miles de argentinxs que se movilizaron.

En los últimos meses, la sensación de una sociedad dormida ante la “motosierra” y un Poder Ejecutivo caracterizado por la crueldad resultó abrumadora. Ayer eso se convirtió en protesta. Volvieron los carteles creativos, los cánticos, volvió el impulso de pelear por los derechos. 

La alianza “obrero-estudiantil” tomó las calles de nuevo y dejó en claro que la educación libre y gratuita hace años dejó de ser un tema de debate porque es derecho ganado.» 

Si querés contarnos cómo viviste la marcha, podés hacerlo acá abajo en los comentarios o en nuestras redes, donde seguimos compartiendo y reflexionando colectivamente. 

Somos Presentes

Apostamos a un periodismo capaz de adentrarse en los territorios y la investigación exhaustiva, aliado a nuevas tecnologías y formatos narrativos. Queremos que lxs protagonistas, sus historias y sus luchas, estén presentes.

APOYANOS

Apoyanos

SEGUINOS

Estamos Presentes

Esta y otras historias no suelen estar en la agenda mediática. Entre todes podemos hacerlas presentes.

COMPARTIR