Masacre indígena de Napalpí: en el juicio declarará una sobreviviente de 114 años

El 19 de abril comienza el histórico Juicio por la Verdad sobre la masacre de Napalpí, perpetrada en la provincia de Chaco en 1924.

10 de abril de 2022
Agustina Ramos
(Noticia actualizada 18/4/2022)

CHACO, Argentina. El 19 de abril comenzará el histórico Juicio por la Verdad sobre la masacre de Napalpí, en la provincia de Chaco, donde 423 personas fueron asesinadas -la gran mayoría de pueblos originarios- a manos de un grupo de policías y civiles en 1924. Será el primer proceso penal por averiguación de la verdad por crímenes de lesa humanidad del Estado argentino contra población indígena. Como no existen imputados con vida, se espera que la sentencia reconstruya lo acontecido y sirva de reparación.

Las audiencias de este Juicio por la Verdad serán transmitidas desde el canal de Youtube del Poder Judicial de la Nación:

https://youtube.com/shorts/2R63o8jr-gc

La jueza Zunilda Niremperger, a cargo del Juzgado Federal N°1 de Resistencia, ordenó la realización del juicio por la verdad sobre la masacre de Napalpí. Así lo había requerido la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de Resistencia. La integran los fiscales generales Federico Carniel y Carlos Amad, el fiscal federal Patricio Sabadini y el fiscal ad hoc Diego Vigay.

“La búsqueda efectiva de la verdad resulta relevante no sólo en términos de memoria colectiva sino que puede operar favorablemente en el terreno de la reparación histórica y simbólica hacia las comunidades que habrían sido damnificadas directamente con tales hechos”, expuso la jueza en la resolución.

Qué pasó en la comunidad Napalpí 

La masacre fue el 19 de julio de 1924 en la comunidad Napalpí. Ese día un grupo de 130 policías junto a civiles asesinaron a alrededor de 423 personas, el 90 por ciento de las naciones indígenas Qom y Moqoit. Así lo cuentan documentos y testimonios recabados en la investigación preliminar desarrollada por la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de Resistencia, que lleva adelante la causa.

Los responsables políticos

La masacre se perpetró a partir de la orden del entonces gobernador del territorio nacional de Chaco, Fernando Centeno. Centeno respondía al gobierno del presidente Marcelo Torcuato de Alvear, de la Unión Cívica Radical.  Con ella buscaba acallar el reclamo de indígenas y criolles que exigían una retribución justa por la cosecha de algodón. O por salir a trabajar del territorio chaqueño hacia los ingenios de Salta y Jujuy, donde se ofrecía una mejor paga.

Lucía Pereira e Hilaria Cristina Gómez, hijas de sobrevivientes

Derecho a la verdad para todes

“La expectativa es que la comunidad y la sociedad puedan seguir la instancia de la reconstrucción de la verdad de lo que pasó en Napalpí. También que el juicio tenga las mismas características que uno de lesa humanidad de la última dictadura, porque es un crimen de la misma importancia. Así permitiría que la comunidad pueda tener acceso al derecho a la verdad, como lo tienen las víctimas del terrorismo de Estado de la última dictadura. Además,  que tenga algún sentido de reparación y que el Estado asuma su responsabilidad”, dijo a Presentes el fiscal federal de la Unidad de Derechos Humanos de la fiscalía de Resistencia, Diego Vigay.

La primera audiencia iniciará a las 8 de la mañana del 19 de abril, Día del Aborigen Americano, en la Casa de las Culturas de Resistencia, en la provincia de Chaco. Allí se presentarán los alegatos de apertura. También se reproducirán registros audiovisuales de entrevistas a les sobrevivientes Pedro Balquinta y Rosa Grilo, además del testimonio del historiador Qom, Juan Chico, fallecido en junio de 2021 por Covid-19.

Pedro y Rosa forman parte de les 38 niñes que lograron escapar de la matanza. Sin embargo, alrededor de la mitad de elles fueron entregades como sirvientes en las localidades de Quitilipi y Machagai, y el resto murió en el camino. 

A los 114 años Rosa es la única sobreviviente 

Rosa Grilo es la única sobreviviente viva. El 5 de febrero pasado cumplió 114 años y lo festejó en una jornada de mucho calor que inició el sábado 26 de ese mes y se extendió durante dos días más. Desde distintas partes del país, unas quinientas personas, entre familiares, vecines y allegades, se acercaron a verla a su casa, ubicada en Machagai (“Tierra Baja”, en Qom), una ciudad de la provincia de Chaco. 

Rosa se levanta a las 6 de la mañana y toma mate amargo. “Le hacemos arroz con leche y a las 12 en punto tiene que estar la comida. Come muy sano”, contó su nieto, Herminio Gómez, a Presentes. “Se enoja también. Se acuerda del principio de su vida. Nos quedamos escuchándola. Ella nos enseña”, agregó.

Herminio contó, además, que Rosa “está bien de salud”, pero que no la ve un médico hace unos 6 o 7 meses, porque “no tiene movilidad para trasladarse hasta el pueblo”. También reclamó que en su comunidad “falta agua” y que piden por “electrificación rural”.

“Nunca se habló de lo que pasó”

En el momento de la masacre Rosa era una niña, “pero no tan chica, por eso recuerdo”, dijo en una entrevista que le realizó la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía Federal de Resistencia el 27 de noviembre del 2018 para recabar su testimonio. Y subrayó: Nunca se habló de lo que pasó, recién ahora se habla».

“Es muy triste para mí porque mataron a mi papá y casi no me quiero acordar, porque me hace doler el corazón. Un avión de arriba tiraba bolsas y caían al piso y ahí los mataban. Mi abuelo y mi mamá gritaban disparemos, disparemos. No sé por qué mataron a muchos niños y grandes, fue mucho el sufrimiento», contó la sobreviviente.

También dijo que las comunidades disparaban desde el monte “porque queríamos sobrevivir”. “No quiero ver que se repita. Duelen estas cosas. Cómo uno no va sentir la familia”, concluyó.

“Hay una cuestión de memoria traumática que tiene que ver con que los cuatro sobrevivientes eran niños cuando ocurrió la masacre y hablaron recién teniendo 80, 90 años. Pasaron muchas décadas por el terror, por el miedo. Muchas de las víctimas del pueblo Qom perdieron la lengua en buena parte de la población por el terror que le significaba. Era riesgoso saber el idioma”, explicó sobre estos testimonios el fiscal ad hoc que lleva la causa. 

Cómo se llegó al juicio después de tantos años

Desde la Unidad Fiscal a cargo tomaron conocimiento de la masacre a partir de un reclamo de justicia de la comunidad de Colonia Aborigen. “Hablaban de un crimen que tenía todas las características de un crimen de lesa humanidad”, subrayó Vigay.

Así, desde el 2014 se inició una búsqueda de registros y testimonios que constituyeron la investigación preliminar que hoy sirve de prueba de la masacre.

“La comunidad de Colonia Aborigen junto con la Fundación Napalpí venían haciendo todo un trabajo de reconstrucción de la memoria histórica. Nos apoyamos en eso. Existían múltiples investigaciones sobre la masacre y fuimos incorporando a la investigación varios libros, investigaciones históricas y científicas de antropólogos, sociólogos, historiadores”, detalló el fiscal.

Además le tomaron testimonio tanto a investigadores, como a les hijes y nietes de les sobrevivientes. También pidieron colaboración a distintos organismos públicos, provinciales y nacionales, como el Archivo General de la Nación, el Archivo Histórico del Chaco y la Cámara de Diputades “porque hay sesiones de la época donde diputados socialistas denunciaron la masacre”, indicó. 

Audiencias públicas y con prioridad a personas indígenas

A lo largo de las audiencias del juicio declararán alrededor de 50 testigues, la mitad de elles indígenas. “El relato oral es fundamental en la cultura indígena y estos hijos y nietos que declaran prácticamente lo hacen en primera persona contando el relato de su madre, su abuela, su abuelo”, comentó el fiscal. La sentencia será traducida a las lenguas Qom y Moqoit.

Las audiencias, en tanto, serán presenciales, públicas, con prioridad de acceso para personas indígenas, y se trasmitirán también a través de redes sociales. Así lo propuso la Secretaría de Derechos Humanos de Chaco, querellante en el juicio. Las primeras cuatro y la última se desarrollarán en la Casa de las Culturas, en Chaco, mientras dos de ellas (10 y 11 de mayo) serán en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, en la ciudad de Buenos Aires.

Cronograma de testigues

El 26 de abril se reproducirán entrevistas a las sobrevivientes Melitona Enrique y Rosa Chara, mientras darán testimonio Ramona Pinay, David García, Analía Noriega y les investigadores Mariana Giordano, Graciela Bergallo y Neri Tete Romero.

A su vez, el 27 de abril, se mostrará el testimonio filmado de Felipa Laleqori y declararán les investigadores Pedro Solans, Teresa Artieda, Laura Rosso, Gabriela Barrios, Alejandro Jasinski, Rubén Guillón y Luciano Sánchez.

Por su parte, el 3 de mayo declararán les descendientes de sobrevivientes de la Masacre: Matilde y Salustiano Romualdo, Sabino Irigoyen, Cristina Gómez, Lucia Pereira, Cristian Enríquez y Guillermo Ortega y los investigadores indígenas Qom y Moqoit: Raúl Fernández, Raquel Esquivel, Gustavo Gómez, Viviana Notagay, Juan Carlos Martínez y Florencio Ruiz.

El 10 de mayo declararán en el Haroldo Conti les investigadores Marcelo Musante, Nicolás Iñigo Carrera, Jorge Ubertalli, Lena Davila, Alejandro Covello, Alejandra Aragón y Eva Nazar Gaulo.

El 11 de mayo, en el mismo lugar, presentarán testimonio Silvina Turner, Valeria Mapelman, Carlos Salamanca, Héctor Trinchero, Mariano Nagy, Diana Lenton y Eugenio Zaffaroni.

Por último, el 19 de mayo se realizarán los alegatos de la fiscalía y las querellas en la Casa de las Culturas de Resistencia Chaco.

Las comunidades Qom y Moqoit, además de la fiscalía, esperan que este juicio traiga una reparación. 

“La reconstrucción de la verdad es un derecho”

“Lo que hace es la reconstrucción de la verdad, que es un derecho de las víctimas. Se dictarían medidas reparatorias, como por ejemplo que la sentencia sea incorporada a la currícula de estudios del Chaco. También que la sede de la administración de la reducción Napalpí sea convertida en un museo por la memoria; que los restos encontrados por el Equipo Argentino de Antropología Forense sean restituidos a la comunidad y enterrados en el memorial de Napalpí; que se proponga a la comunidad que hoy se llama Colonia Aborigen que le pongan el nombre que quisieran”, concluyó Vigay.

10 de abril de 2022
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