#Homofobia Un vecino lo empujó en el ascensor y lo amenazó: “Si te vuelvo a ver acá te mato”

Fernando Adrián Albornoz tiene 34 años, es activista LGBTI, y el lunes cuando llegaba su casa, en un edificio del Barrio Norte de la Ciudad de Buenos Aires, fue agredido por un vecino: lo empujó contra el espejo del ascensor y le dijo: “No quiero ver ni putos ni maricas en mi edificio. Si te vuelvo a ver acá te mato”, le dijo.

25 de abril de 2018

Por Lucas Gutiérrez Fernando Adrián Albornoz tiene 34 años, es activista LGBTI, y el lunes cuando llegaba su casa, en un edificio del Barrio Norte de la Ciudad de Buenos Aires, fue agredido por un vecino: lo empujó contra el espejo del ascensor y le dijo: “No quiero ver ni putos ni maricas en mi edificio. Si te vuelvo a ver acá te mato”. Eran poco más de las 20 cuando Albornoz llegaba a su domicilio. Estaba escuchando música con auriculares, se acercó al primer ascensor de la planta baja -como siempre- y en el momento en el que entraba, lo empujaron por la espalda contra el espejo. “No sabía si era un chorro, o si era alguien de ahí. Me dijo que no quería ver ni putos ni maricas en su edificio y que si me veía de nuevo me mataba. Dijo eso, me soltó y se fue”, relató a Presentes el joven, que empezó a gritar. El ascensor quedó en la planta baja porque se trabó la puerta: “Si hubiese subido con él no sé en que termina esto”. Al escuchar los gritos, el encargado del edificio se acercó a asistir a Fernando y le contó que el agresor, al que él nunca había visto porque vive desde hace pocos meses, es un vecino del edificio.

“Me da miedo que esté libre”

Albornoz es capacitador sobre consumo problemático con una perspectiva de diversidad sexual en la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (SEDRONAR) y activista en Zona FALGBT. Al acercarse a la comisaría nº 19 de la Ciudad para radicar la denuncia, le dijeron que su agresor ya tenía otras denuncias de los vecinos que sumarían más de diez.  Así se enteró que hay un grupo de whatsapp de los vecinos agredidos. “Me da miedo porque esta persona está libre. Hoy a la mañana pasó caminando por al lado mío cagándose de risa. En algún momento no va a haber custodia policial y ahí ¿qué pasa? Porque ya sabe que lo denuncié”, dijo a Presentes. Además, el joven comentó que las cámaras de seguridad del edificio no funcionan bien y que no grabaron el hecho.

Discriminación y amenaza de muerte por orientación sexual

A raíz de la cantidad de denuncias, la justicia decidió poner una consigna policial en el edificio. “Cuando el comisario llamó a la jueza para ver cómo actuaban teniendo en cuenta que hay tantas causas, la secretaria pidió que me preguntaran si yo realmente era homosexual o si había usado esas palabras como insulto”, explicó Fernando, todavía sorprendido por cómo se lo preguntó el comisario: “¿Vos sos puto y marica?”. Y dice que, después de eso, la agente que le tomó la denuncia “fue más respetuosa”: “Le respondí que soy homosexual para que quedara asentado en la causa que no fueron insultos. Que fue un acto de discriminación y amenaza de muerte por orientación sexual”, continúa: “Esto no fue al azar”. La denuncia quedó en manos del Juzgado Criminal y Correccional Nº 48. El martes Albornoz se presentó en la Defensoría LGBT de la Ciudad de Buenos Aires. Allí lo recibieron Flavia Massenzio, coordinadora de ese organismo, y María Rachid, titular del Instituto Contra la Discriminación de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires y secretaria general de la FALGBT; y pudo hacer también las denuncias correspondientes. “Estamos en comunicación con la Dirección General de Atención y Asistencia a la Víctima para que nos informen cuáles van a ser las medidas de seguridad que tomarán para garantizar que Policía de la Ciudad no abandone la consigna policial”, explicó Rachid a Presentes. Y remarcó que también están pidiendo una reunión con el fiscal y el juez para ver cuáles son las medidas de justicia que van a tomar: “En el caso de no haber respuestas concretas la Defensoría LGBT se presentará como querellante y además se intimará al consorcio del edificio para que brinden respuestas”. La agresión fue a días de que se presentara el informe del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT que, entre otras cosas, informa que en Argentina se reportó un crimen de odio cada tres días durante 2017: “Los casos de violencia y agresiones han aumentado muchísimo”, destacó la funcionaria.  ]]>

25 de abril de 2018

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