Indonesia: latigazos a personas LGBTI y persecución a periodistas que lo denuncian

Por Esteban Marchand, desde Johanesburgo  En noviembre asistí a la Conferencia Global de Periodismo de Investigación realizada en Johanesburgo, Sudáfrica, representando a Presentes, y pude conocer a distintos colegas de más de 200 partes del mundo. Conocer sus diferentes contextos y preguntar sobre la situación de las personas LGBT fue enriquecedor y me confrontó a…

22 de diciembre de 2017

Por Esteban Marchand, desde Johanesburgo  En noviembre asistí a la Conferencia Global de Periodismo de Investigación realizada en Johanesburgo, Sudáfrica, representando a Presentes, y pude conocer a distintos colegas de más de 200 partes del mundo. Conocer sus diferentes contextos y preguntar sobre la situación de las personas LGBT fue enriquecedor y me confrontó a realidades que desconocía. Entre ellos, pude conversar con Aulia Adam (23 años), periodista indonesio de la ciudad de Jakarta. En esta entrevista hablamos sobre los retos que enfrenta la población LGBT en dicha región (donde te pueden llegar a castigar con 100 latigazos por tener sexo con una persona del mismo sexo) y el papel que juega la prensa al reproducir discursos de odio que son emitidos por fuentes oficiales del gobierno.

– ¿Cuál es el mayor problema que enfrentan las personas LGBT en Indonesia?
– El sentimiento anti LGBT no es algo nuevo en Indonesia. La mayoría de las personas no tiene conocimiento sobre este tema. La homosexualidad aún es considerada como una ‘enfermedad mental’. En décadas pasadas, extremistas islámicos atacaron a personas LGBT en actividades públicas, en varias oportunidades irrumpieron o cancelaron los horarios programados de estas actividades. En Aceh, la única región de Indonesia que permitió la implementación completa de la sharia (ley islámica), el castigo por ser atrapado teniendo sexo con una persona del mismo sexo es de 100 latigazos públicos. Oficiales de esa región han alimentado abiertamente el odio hacia las personas LGBT, refiriéndose a ellos como una ‘amenaza’ que está ‘invadiendo’ la provincia de Aceh. En 2016, el discurso de odio hacia las personas LGBT se ha incrementado. La organización Human Rights Watch (HRW) documentó que algunos comentarios públicos de funcionarios del gobierno desencadenaron en una serie de amenazas contra los indonesios de la comunidad LGBT por parte de comisiones estatales, militantes islámicos y las principales organizaciones religiosas.
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El ministro de Educación Superior, Muhammad Nasir, dijo que él quisiera prohibir las organizaciones de estudiantes LGBT en las universidades. Luego se retractó en Twitter pero el daño ya estaba hecho. En las siguientes semanas las declaraciones contra las personas LGBT, que iban desde lo absurdo hacia lo apocalíptico, resonaron en los medios: en un seminario de salud materna, un alcalde advirtió a las madres jóvenes que no tomaran fideos instantáneos, y que dedicaran su atención y tiempo a cocinar alimentos nutritivos y a enseñar a sus hijos a no ser gays. El ministro de Defensa calificó al activismo por los derechos LGBT como una guerra indirecta contra la nación dirigida por extraños, más peligrosa que una bomba nuclear: “Es peligroso ya que no podemos ver quienes son nuestros enemigos, pero inesperadamente a todos les lavan el cerebro. Hoy la comunidad (LGBT) que demanda más libertad, es realmente una amenaza. En una guerra nuclear, si una bomba cae sobre Jakarta, Semarang no se verá afectada, pero en una guerra de poder, todo lo que conocemos podría desaparecer en un instante, es muy peligroso”.
– ¿Esto no hace que las personas se vuelvan más agresivas y abusivas contra los LGBT?
– Sí. Las declaraciones públicas de parte del gobierno obviamente han hecho que esto se vuelva una cuestión realmente política y afecta a las personas en general. Los problemas LGBT ahora son más intensos en Indonesia. Hay una periodista de Benkulu que entrevisté el año pasado porque su trabajo se volvió muy controversial en Facebook. Su nombre es Phesi, y ella recibió ‘malos’ comentarios porque escribió sobre un lugar cercano a donde ella vivía que era muy amigable con las personas trans. Incluso recibió una amenaza de muerte en su Facebook. Phesi es solo una periodista que hacía su trabajo, ¿puedes imaginar lo que pasa con la gente que es de la comunidad LGBT? HRW también documentó tristes historias sobre personas trans que fueron golpeadas, encarceladas y castigadas por la policía sharia (Wilayatul Hisbah) en Aceh. Hoy en día, es muy común escuchar sobre redadas policiales en lo que ellos laman ‘fiestas gays’, ‘gimnasios gays’ o ‘spas gays’.
– ¿Cómo se cubren los temas relacionados a la población LGBT?
– Lo que puedo decir es que el número de noticias con un enfoque positivo sobre temas LGBT es muy pequeño aquí. La mayoría de salas de redacción no tienen los conocimientos suficientes sobre este tema. La Alianza de Periodistas Independientes (AJI por sus siglas en inglés) creó una encuesta en 2016 y el resultado fue que la mayoría de salas de redacción (editores y reporteros) no entienden lo que realmente es ser LGBT. AJI encontró que ni siquiera consideran a las personas LGBT como fuentes. Solo el 7,21% de las fuentes son personas LGBT. Entonces, podemos decir que no consideran los problemas de las comunidad LGBT como un tema sensible. Algunos medios inclusive publican contra esta comunidad y difunden los discursos de odio hacia ese grupo. Es muy fácil encontrar prejuicios sobre los LGBT en los medios.
¿Existen libros, canciones o contenidos audiovisuales que muestren una representación real sobre las personas LGBT en Indonesia?
– ¿Películas? Hay algunas buenas películas que retratan a la comunidad LGBT aquí en Indonesia. Creo que ‘Parts of the Hearts (2012)’, de Paul Agusta y algunos de los trabajos de Lucky Kuswandi tienen una mirada positiva sobre la vida de esta comunidad. La serie web CONQ de Lucky estuvo bien producida, pero desafortunadamente fue retirada de YouTube a pedido del gobierno indonesio. Algunos artistas tienen proyectos sobre este tema. No puedo decir todos de ellos debido a que no conozco todos. Uno de esos se puede ver en la cuenta de Instagram @insidemonochrome que trata de capturar a la juventud LGBT en Indonesia. Rio Damar, becario Chevening, tiene un proyecto en el que creó una web para que las personas LGBT contaran cómo salieron del clóset. Se llama melela.org. Melela significa ‘salir del clóset’ en bahasa indonesio.
– ¿Cuál es tu visión optimista para Indonesia en 10 años? Y ¿cuál es tu visión realista?
– ¿Cómo veo Indonesia en los siguientes diez años de una manera optimista? Bueno, puedo ver que las generaciones jóvenes están creciendo mejor y volviéndose más respetuosas entre ellas mismas, con algunas diferencias. Debemos volver a nuestra raíz, nuestro lema oficial nacional: Bhineka Tunggal Ika (Unidos en la diversidad) Y una mirada realista… No lo sé precisamente, pero para seguir en el tema de las personas LGBT en el futuro, creo que habrán algunos avances en el sector salud. Es difícil decirlo ahora si recordamos cuando duro ha sido el 2016 para las personas de esta comunidad. Los siguiente cinco años aún pueden ser peligrosos para las personas de este grupo. Los siguientes dos años habrán elecciones: en 2018 elegiremos alcaldes y en 2019 a u nuevo presidente y congresistas. Por lo visto en las elecciones pasadas, no solo el tema LGBT será muy politizado, los temas religiosos y racionales también serán temas delicados. Indonesia enfrentará tiempos duros, supongo, y eso afectará a la comunidad LGBT en una manera negativa.]]>

22 de diciembre de 2017

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